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viernes, 25 de enero de 2013

EN LA GUARDERIA

No sé si hablaros de sentimientos o ser más práctica e ir a los hechos, a lo que acontece cada día, a la inserción de mi pequeña en el nuevo entorno en el que se va a desarrollar el resto de su vida. O tal vez recordar el pasado reciente y contar más sobre el gran viaje de mi vida.
Decididamente, habrá tiempo y espacio para todo. ¿Por qué no? ¡Tengo tantas ganas de transmitir, de compartir con todos vosotros y de ser portadora de ilusiones y de esperanzas a los que estáis en el camino!
He pensado que lo más adecuado es la espontaneidad y abordar en cada momento lo que surja, aquello que me inspire cuando comience a teclear. El comentario extenso, más profundo, si cabe, y concienzudo lo trasladaré a mi obra literaria ya en proceso, que iré gestando, revisando y corrigiendo poco a poco hasta que adopte la forma que deseo.
Dentro de unos días tenemos el primer seguimiento tras la adopción. No es algo que me moleste en absoluto, más bien todo lo contrario. Etiopía, el país del que procede mi hija, establece una serie de seguimientos e informes, el primero de los cuales se lleva a cabo a los tres meses de constituirse la adopción, el segundo a los seis, el tercero al año y, a partir de ahí, un seguimiento/informe anual hasta que el/la menor alcance los 15 años de edad. Si vamos a acudiral primero de ellos es porque mi hija está aquí, porque ya se cumplirán tres meses desde que la jueza etíope, como corresponde, dictó sentencia. ¡Qué maravilla...! Además, antes de firmar con la ECAI leí detenidamente los documentos en los que se explican las condiciones, requisitos, legislación del país en la materia, etc. ¿Por qué iba a quejarme o a negarme ahora si conocía los pormenores y consentí tomando una decisión con todas las consecuencias? Será un placer, en un par de semanas, viajar a Sevilla y atravesar la puerta de sus oficinas con mi nenita y que las personas que trabajaron en el proceso comprueben lo bien y lo feliz que se encuentra, que nos encontramos.
Esta mañana, cuando hablé con la psicóloga que nos atenderá ese día -aún por confirmar por cuestiones laborales- aproveché para adelantarle algunos particulares.
Lourdes Rocío empezó, el día 8 de este mes de enero, a asistir a la guardería. Por supuesto, período de adaptación. Normalmente lo hacen todos los niños cuando van por primera vez, máxime en su caso, ya que desconocíamos cuál sería su reacción puesto que no permite que nadie la coja en brazos, menos aún quedarse con alguien que no seamos su padre, su hermano o yo.
El primer día estuve con ella y no se separó de mí. El segundo, ya sola por indicación de las responsables del centro, estuvo una hora y se la pasó llorando. El tercero, su llanto duró como veinte minutos. El siguiente diez... Y así fue mejorando hasta llegar a la situación actual.
Ya echa su sueñecito a media mañana -está yendo cuatro horas- e incluso ha llegado a dormirse en los brazos de una de las cuidadoras.
Hace un par de días estuvieron hablando conmigo, haciendo balance de su evolución y me han relatado asombradas cómo interactúa con los demás niños, juega con todos, recoge los juguetes, participa activamente en las actividades que realizan. Le encanta la música, baila y ¡¡¡tiene un ritmo!!!
Por si fuera poco, si una monitora está cambiando a otro bebé y se le caen las toallitas o el pañal al suelo, los coge rápidamente y se los da con una sonrisa.
Cuando indican que es la hora del desayuno, es la primera en acercarse a la mesa y se sienta inmediatamente en su sillita.
Es muy obediente, inteligente, aprende a una velocidad increíble y tiene un comportamiento excelente.
Ni que decir tiene que están encantadas con ella.
Como habréis podido deducir, entiende perfectamente el idioma, no tardó en hacerlo, aunque aún apenas acierta a pronunciar más que dos o tres palabras. Ya llegará el momento. No hay prisas.
A todo esto, el domingo pasado cumplió 16 meses y me sigo quedando boquiabierta con sus actitudes que, por cierto, no son nuevas sino que observé desde que la tengo conmigo, cuando aún le faltaba una semana para los 14 meses. Por citar algunas, come sola y de todo, colabora para vestirse, se frota en el baño e intenta lavarse el pelo, lleva su plato a la cocina cuando acaba de comer, mete la ropa en la lavadora si estoy poniendo la colada y luego la cierra y pretende ponerla en marcha, se limpia la boca con la servilleta después de cada bocado, jamás anda descalza y si ve a alguien hacerlo le lleva enseguida un par de zapatos (por supuesto, sabe cuáles pertenecen a cada uno de los miembros de la familia)...
Y, para acabar con una pequeña anécdota, -una más de tantas-, esta tarde, estando en la cocina, en casa de la abuela, dije que ya nos íbamos y se dirigió al salón, cogió su abriguito, me lo dio para que se lo pusiera y, cuando lo hice, se fue hacia la puerta de la calle y se quedó allí, esperándome. Como una "niña mayor".
¿Es pasión de madre o, desde un punto de vista objetivo, mi hija es una "cosita linda"?



20 comentarios:

  1. No es linda es preciosa, menudo par de dos. Que bonito Estefanía, deseosa estoy de seguir leyendote, me encanta.
    Por cierto que nosotros creo recordar que los seguimientos los tenemos hasta la mayoría de edad, los 18, me ha sorprendido que digas que vosotros los tenéis hasta los 15.
    Bicos.

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    1. Hola, Lidia. Gracias por tus palabras, guapa.
      No sé qué pasó que había respondido a vuestros comentarios y mis mensajes no se grabaron o han desaparecido... ¡¡¡grrrr!!!!
      Bueno, a lo que iba, cuando leí tu comentario, volví a la documentación para asegurarme lo del tema de los seguimientos y, efectivamente, tenemos el primero a los tres meses, el segundo a los seis, el tercero a los doce y, a partir de ahí, uno anual hasta los quince años de edad.

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  2. Gracias, Lidia. Seguiré, sin duda.
    Aprovecho para ponerte el enlace donde dice que los seguimientos se llevarán a cabo hasta que el menor cumpla 15 años:

    http://www.piao.org/ExtraFiles/Pdf/CondicionesEtiopia.pdf

    Un abrazo.

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    1. De nuevo, aparece el mensaje... Ya sabía yo que lo había escrito...

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  3. Cada vez que te leo no puedo evitar sentirme reflejada y, lo confieso, con algo de envidia sana... jejeje. Bueno y envidia de la que no es sana cuando corroboro lo bien que te expresas escribiendo! Ya solo me faltaba la foto de hoy!! Ufff, no puedo evitar ver en tu mayor a mi pequeño Nil, y me estremezco al pensar que algún día, espero, pueda reproducir esta misma imagen, a mi precioso bebé con un hermanito de la mano.
    En fin, que espero que tu proyecto literario progrese bien, y que en paralelo nos vayas dando pinceladas de la plenitud que estáis viviendo, que eso anima un montón a los que vamos detrás. Un abrazo!!

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    1. Permitido. Lo de sentir envidia, digo... Jajaja. Si es normal. Yo también la he sentido muuuuchas veces antes de llegar hasta aquí. ¿Cómo no iba a hacerlo?
      Pero ten por seguro que, por supuesto, más tarde o más temprano, vivirás tu momento grande y podrás hacer una foto a tus niños como la que yo publico, a tu mayor, que entonces será Nil, con tu pequeñín o pequeñina al ladito... Y espero ser testigo de ello. Besos.

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  4. Por favor!!!!!!! que niña tan rica!!!!!!!,

    todo lo que cuentas es increíble, es para comérsela a besos. Es que me he quedado sorprendida de que tan peque haga todo eso.
    Felicidades. Es una niña estupenda.

    un abrazo

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    1. Gracias, Samaiaui.
      No es para menos. A mí me sorprendió desde el primer momento y aún ahora, cuando ya lleva más de dos meses y medio conmigo, me sigo asombrando de sus actitudes. Para la mayoría de los niños-as de aquí es impensable, y hablo con conocimiento de causa, pero ellos-as ¡son tan fuertes y tan despiertos!

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  5. Pero qué hijos más requeteguapos tienes, Estefanía! Siempre es un gusto leerte y espero con ganas poder seguir tu proyecto. Y no no es amor de madre, es que tu hija es una preciosidad! Muchas felicidades!!! Y disfrutar todo lo que podais. Biquiños :)

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    1. Gracias, Vero.
      No podía imaginar siquiera cuánto cambiaría la pequeña. Sin duda, es otra... Ya me lo dijeron en Etiopía, cuando comentaba que en unas semanas había cambiado mucho. Me decían que esperase, que ya vería cuando pasasen tres o cuatro meses... Y así es...
      Muchos besos.

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  6. Madremia, el primer seguimiento ya!, parece que ahora el tiempo vuela, cuando no llegaba el dichoso papel parecía que no pasasen los días y ahora el tiempo ha cogido carrerila, jeje. Leo lo bien que va la adaptación y lo espabilada que está tu niña y me da una gran alegría, que preciosa pareja de hermanos, están reguapos!! gracias por llenarnos de esperanzas con tus relatos.
    unbesazo

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    1. Así es, Campanilla. La espera fue muy, muy larga y ahora parece que aquello no me ocurrió a mí. Es como si la peque hubiese estado toda la vida conmigo, incluso más del tiempo que tiene. Y la veo cambiar, crecer, aprender... y avanza a pasos agigantados. Merece la pena la espera. Y los nervios y el desasosiego y todo lo que haga falta... Llega.
      Un beso.

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  7. Tu niña es y está preciosa,y su hermano parece un hombrecito a su lado, lo que cuentas es maravilloso, es como si dijera...sois muy buenos conmigo voy a portarme superbien....para comersela, es conmovedor su comportamiento...aysssss.

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    1. Sí, parece un hombrecito. Tú lo has dicho.
      Antes de tener a la niña, ¡lo veía tan pequeño! Ahora, como se llevan cuatro años, es como si él hubiese crecido de pronto y fuese mucho mayor.
      Y la niña es una cosita que... bueno, a mí me faltan palabras.
      Bss.

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  8. Hola preciosura!!! Cómo siempre que te leo.... El vello como escarpias.... Gracias por compartir con nosotros cada uno de tus sentimientos y sensaciones.
    Tienes unos hijos preciosos!! La foto me ha encantado.
    Un besazoooooo.

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    1. Gracias, ypai.
      Seguiré, seguiré... por supuesto. Lo prometí en su momento y "lo prometido es deuda". Además, sois vosotros quienes me tenéis enganchada. Jejeje.
      Muchos besos.

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  9. Jajajaaa!!! Pues ambas dos cosas!!! Pasión de madre eso que no falta!!! Pero también es objetivo por lo que cuentas... QUÉ COSA MÁS LINDA!!!! Felicidades guapísima! Besazo!!!

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    1. Muchísimas gracias, Meri.
      La pasión de madre no puede faltar, jajaja. Por eso, a veces me pregunto si soy o no objetiva. Pero luego me paro a pensar... Y, bueno, yo cuento los "hechos" y vosotros juzgáis. Ya está.
      Un besito muy fuerte.

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  10. Ayy Estefania..qué bonito..qué cositas hace Lourdes-Rocio..de verdad que me emociona..¡qué linda por favor¡
    Besos guapa y difruta de ella y de el niño
    Gema
    www.tuestiloadiario.blogspot.com

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    1. Muchísimas gracias, Gema. Ya tú sabes habitualmente, porque estamos en contacto siempre, cómo va, pero me ha hecho ilusión ver aquí tu comentario. Un beso.

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