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jueves, 31 de enero de 2013

ASIGNACIONES EN CHINA

Hace unos minutos me dio un vuelco el corazón.
Vi en mi smartphone que tenía nuevo correo electrónico. Era una alerta que tengo activada en Google+. Remitía Adecop y el asunto decía: "Nuevas asignaciones..." Se quedaba ahí.
Cuando lo abrí, rápidamente, comprobé que se trataba de asignaciones en China. El mensaje informaba  tal como sigue "...a 31 de enero de 2013 la fecha de corte de las asignaciones en China es el 17 de octubre de 2006".
No voy a negar que, por razones obvias y, especialmente, pensando en una amiga en la distancia (aunque aún sólo le haya puesto cara por foto) me ilusioné imaginando que una de esas asignaciones era la suya (también será mamá en Etiopía), aunque me extrañaba que no me lo hubiera comunicado inmediatamente porque, a pesar de los kilómetros que no separan y del nulo contacto físico, hemos vivido muchos momentos juntas y sabe que estoy casi tan expectante como ella.
Y sentí una momentánea decepción. Pero enseguida me recompuse y me embargó una gran alegría por todas aquellas personas que están en proceso de adopción en China. Ellas también esperan con ansias su maternidad/paternidad y, desgraciadamente, los tiempos hasta que llega se han alargado enormemente. Ellas están sufriendo la misma intranquilidad, incertidumbre, nervios e impaciencia. Ellas también van a ser papás o mamás adoptivos/as, el lugar de origen de sus retoños es lo de menos. Ellas se merecen que, de una vez por todas, les llegue su momento. Se lo han ganado a pulso.
Al menos, aunque los pasos se vayan dando despacio, la fecha de corte va avanzando y el día de tener a su hija/o entre sus brazos se acerca. El ritmo es mucho más lento que hace unos años pero siguen su camino y la puerta continúa abierta. Eso es lo que realmente importa.
Un abrazo cómplice, desde aquí, colmado de apoyo y de cariño, para todos los papás y las mamás que aguardan con esperanza e ilusión la mágica llamada que les anunciará que les espera su hijo o su hija en China, en Etiopía, en Rusia, en España... en cualquier lugar del mundo.

viernes, 25 de enero de 2013

EN LA GUARDERIA

No sé si hablaros de sentimientos o ser más práctica e ir a los hechos, a lo que acontece cada día, a la inserción de mi pequeña en el nuevo entorno en el que se va a desarrollar el resto de su vida. O tal vez recordar el pasado reciente y contar más sobre el gran viaje de mi vida.
Decididamente, habrá tiempo y espacio para todo. ¿Por qué no? ¡Tengo tantas ganas de transmitir, de compartir con todos vosotros y de ser portadora de ilusiones y de esperanzas a los que estáis en el camino!
He pensado que lo más adecuado es la espontaneidad y abordar en cada momento lo que surja, aquello que me inspire cuando comience a teclear. El comentario extenso, más profundo, si cabe, y concienzudo lo trasladaré a mi obra literaria ya en proceso, que iré gestando, revisando y corrigiendo poco a poco hasta que adopte la forma que deseo.
Dentro de unos días tenemos el primer seguimiento tras la adopción. No es algo que me moleste en absoluto, más bien todo lo contrario. Etiopía, el país del que procede mi hija, establece una serie de seguimientos e informes, el primero de los cuales se lleva a cabo a los tres meses de constituirse la adopción, el segundo a los seis, el tercero al año y, a partir de ahí, un seguimiento/informe anual hasta que el/la menor alcance los 15 años de edad. Si vamos a acudiral primero de ellos es porque mi hija está aquí, porque ya se cumplirán tres meses desde que la jueza etíope, como corresponde, dictó sentencia. ¡Qué maravilla...! Además, antes de firmar con la ECAI leí detenidamente los documentos en los que se explican las condiciones, requisitos, legislación del país en la materia, etc. ¿Por qué iba a quejarme o a negarme ahora si conocía los pormenores y consentí tomando una decisión con todas las consecuencias? Será un placer, en un par de semanas, viajar a Sevilla y atravesar la puerta de sus oficinas con mi nenita y que las personas que trabajaron en el proceso comprueben lo bien y lo feliz que se encuentra, que nos encontramos.
Esta mañana, cuando hablé con la psicóloga que nos atenderá ese día -aún por confirmar por cuestiones laborales- aproveché para adelantarle algunos particulares.
Lourdes Rocío empezó, el día 8 de este mes de enero, a asistir a la guardería. Por supuesto, período de adaptación. Normalmente lo hacen todos los niños cuando van por primera vez, máxime en su caso, ya que desconocíamos cuál sería su reacción puesto que no permite que nadie la coja en brazos, menos aún quedarse con alguien que no seamos su padre, su hermano o yo.
El primer día estuve con ella y no se separó de mí. El segundo, ya sola por indicación de las responsables del centro, estuvo una hora y se la pasó llorando. El tercero, su llanto duró como veinte minutos. El siguiente diez... Y así fue mejorando hasta llegar a la situación actual.
Ya echa su sueñecito a media mañana -está yendo cuatro horas- e incluso ha llegado a dormirse en los brazos de una de las cuidadoras.
Hace un par de días estuvieron hablando conmigo, haciendo balance de su evolución y me han relatado asombradas cómo interactúa con los demás niños, juega con todos, recoge los juguetes, participa activamente en las actividades que realizan. Le encanta la música, baila y ¡¡¡tiene un ritmo!!!
Por si fuera poco, si una monitora está cambiando a otro bebé y se le caen las toallitas o el pañal al suelo, los coge rápidamente y se los da con una sonrisa.
Cuando indican que es la hora del desayuno, es la primera en acercarse a la mesa y se sienta inmediatamente en su sillita.
Es muy obediente, inteligente, aprende a una velocidad increíble y tiene un comportamiento excelente.
Ni que decir tiene que están encantadas con ella.
Como habréis podido deducir, entiende perfectamente el idioma, no tardó en hacerlo, aunque aún apenas acierta a pronunciar más que dos o tres palabras. Ya llegará el momento. No hay prisas.
A todo esto, el domingo pasado cumplió 16 meses y me sigo quedando boquiabierta con sus actitudes que, por cierto, no son nuevas sino que observé desde que la tengo conmigo, cuando aún le faltaba una semana para los 14 meses. Por citar algunas, come sola y de todo, colabora para vestirse, se frota en el baño e intenta lavarse el pelo, lleva su plato a la cocina cuando acaba de comer, mete la ropa en la lavadora si estoy poniendo la colada y luego la cierra y pretende ponerla en marcha, se limpia la boca con la servilleta después de cada bocado, jamás anda descalza y si ve a alguien hacerlo le lleva enseguida un par de zapatos (por supuesto, sabe cuáles pertenecen a cada uno de los miembros de la familia)...
Y, para acabar con una pequeña anécdota, -una más de tantas-, esta tarde, estando en la cocina, en casa de la abuela, dije que ya nos íbamos y se dirigió al salón, cogió su abriguito, me lo dio para que se lo pusiera y, cuando lo hice, se fue hacia la puerta de la calle y se quedó allí, esperándome. Como una "niña mayor".
¿Es pasión de madre o, desde un punto de vista objetivo, mi hija es una "cosita linda"?



viernes, 11 de enero de 2013

UNAS POCAS LINEAS

La entrada de hoy va a ser muy cortita. Es tarde y sigo teniendo que escribir en casa en un netbook que sirve para un apaño pero que no hace precisamente mis delicias. No me siento cómoda con tan minúsculo aparato.
Espero, en pocas semanas, poder disponer de más tiempo y medios para continuar mi andadura bloguera pero hoy quería aprovechar para llevar a cabo mi primera reseña del recién estrenado año y desearos la mejor de las suertes en este jovencísimo 2013.
Durante los próximos meses irán produciéndose noticias. Tengo ahora mismo varios nombres en la mente y cada día espero que, especialmente dos personas, me sorprendan anunciándome lo que -no sólo ellas sino yo también- esperamos ansiosas.
Y, por encima de todo, deseo ser testigo de la total recuperación de una persona joven, vital, alegre y bondadosa a la que el pasado año dejó vivencias tan opuestas entre sí como su esperada segunda maternidad y el diagnóstico de una enfermedad contra la que ya ha empuñado las armas y a la que ganará la contienda. Ya sabes que no estás sola. Y cuenta conmigo como refuerzo en la batalla.
Volveré pronto. Os contaré más cosas. Me extenderé más. Ahora voy a poner cada cosa en su sitio y a "coger carrerilla". 
Vivid cada momento e intenten enfocar sus pasos en dirección a aquello que les hace sentirse realizados. 
Yo, cada día, al salir y entrar en casa, leo una frase de Voltaire inscrita en un azulejo con la que mi hogar me despide y me recibe y que es de Voltaire: 

HE DECIDIDO HACER LO QUE ME GUSTA PORQUE ES BUENO PARA LA SALUD