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martes, 9 de octubre de 2012

LA MEDIACION, UNA VIA ALTERNATIVA

Estoy pensando abrir un nuevo blog sobre Mediación Familiar, por supuesto, sin abandonar este sino de forma paralela. Y, ¿qué tiene que ver eso con lo que se habla por aquí? Mucho. Como algunos saben, mi profesión es la de abogada pero, posteriormente, hice Experto en Mediación Familiar. Ambas cosas son compatibles entre sí y decidí acceder a la profesión de mediadora por ser una actividad que, si bien en muchas ocasiones resulta dura, proporciona un trato mucho más cercano e interactivo con las personas y no pocas satisfacciones cuando la mediación llega a buen fin. Sobre Derecho ya hay mucha literatura y estupendos profesionales que ofrecen asesoramiento a través de Internet. Y, en lo relativo a adopciones, no hay mucho de que hablar y las cuestiones están relacionadas con otros temas como incumplimientos contractuales, custodia de menores o similares. Sin embargo, creo que el de la Mediación es un mundo aún desconocido para muchos, del que no se tienen demasiadas referencias y una opción interesante cuando se producen desacuerdos. En Mediación Familiar, en contra de la creencia más extendida, no sólo se abordan casos de separaciones o divorcios, custodia o régimen de visita de los menores, reparto de bienes, fijación de pensiones... La Mediación también se puede llevar a cabo cuando surgen desequilibrios entre los intereses de miembros de una familia unidos por otros vínculos. Por citar algunos ejemplos, caso de hermanos que comparten un mismo negocio, responsabilidades a la hora de hacerse cargo de un mayor, etc. O también entre compañeros de trabajo, escolares, vecinos. En la cuestión de padres e hijos, que es quizás la que más nos preocupa en este rinconcito, la Mediación ha logrado -cuando ha sido fructífera, claro está- resolver conflictos intergeneracionales tan comunes como los desacuerdos en las normas que, generalmente, son consideradas demasiado rígidas por los hijos o jóvenes que no encuentran su rumbo. Esto, lógicamente, es aplicable a las relaciones paternofiliales en general, independientemente de que se trate de padres adoptantes/hijos adoptivos o de padres/hijos biológicos. Pero centrándonos específicamente en la cuestión de la adopción, es posible someterse a la mediación antes, durante y después del proceso. Si bien todos somos conscientes de que debemos llevar las riendas de nuestras propias vidas, es normal que en muchos casos aparezcan figuras de terceros a los que, por razones obvias y aunque sus opiniones no vayan a cambiar nuestras decisiones, no queramos excluir para siempre de nuestras existencias. Y no se trata de doblegar a nadie sino de acercar posturas mediante la comprensión y el razonamiento. En ese sentido, les puedo asegurar que posiciones que parecían separadas por barreras infranqueables han encontrado un punto de acercamiento satisfactorio para todos, algo que, originariamente, parecía imposible.
Es el caso de padres o hermanos -futuros abuelos y tíos- que no lograban comprender y/o aceptar la decisión de sus hijos/hermanos de adoptar. Y ya por no extenderme demasiado, citar brevemente la intervención post adoptiva, uno de cuyos momentos más solicitados es aquel en el que el hijo adoptivo se interesa por sus orígenes y desea emprender el camino de la búsqueda. En ese punto, hay muchos padres adoptivos que no reciben de buen grado la noticia, casi siempre por el temor a "perder" a sus hijos, a que estos dejen de verles como sus padres, a que ya no les quieran como antes. Y muchas personas adoptadas tienen miedo de comunicar su decisión a sus padres ante la idea de ofenderles y hacerles daño. Por ambas partes, en más de una ocasión, se ha propuesto una mediación que condujera a un camino aceptado por todos. También hay personas adoptadas que, una vez que han dado con su familia biológica, requieren la mediación como vía de acercamiento -o incluso de previo tanteo- de esta. De cualquier modo y en cualquiera de las situaciones, la Mediación supone una vía alternativa que, en general, suele resultar menos traumática ante los diferentes conflictos que pueden aparecer en el seno de las familias en particular, ya sean biológicas o adoptivas, y en las relaciones interpersonales en general.

6 comentarios:

  1. Bonito blog, te acabo de descubrir y me quedo como seguidora, te invito a que visites al mio, y si te gusta, te quedas por allí. Un beso grande, :D

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    1. Gracias, Flormzn. Ya he visto tu blog. ¡Vaya recetas exquisitas! Me apunto a ellas...
      Muchas gracias por tu visita y tus palabras.
      Un abrazo.

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  2. Me parece muy interesante tu idea. En muchas ocasiones, sobre todo cuando surge algún tipo de conflicto, es muy interesante que una tercera persona neutral manifieste su punto de vista. Estoy convencida de que ayuda pase lo que pase despues.
    Bicos.

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    1. Así es, Lidia. Como decimos los abogados (una de las poquitas cosas en las que tenemos, razón, jajaja), "más vale un mal acuerdo que un buen pleito".
      Ahora en serio, soy de la opinión de que más cosas de las que pensamos podrían arreglarse o, cuando menos, suavizarse si nos detuviésemos a hablar, a reflexionar y no fuésemos inmediatamente por la tremenda o tirásemos por la calle de enmedio.
      Besos.

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  3. Pues no te diré que no me parece una idea estupenda, la verdad es que la veo genial!, creo que un blog así hace falta por aquí, para cuando se necesite una opinión profesional al respecto.

    ya veremos tu obra cuando la tenga lista.

    un beso

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    1. Gracias, Samaiaui. En cuanto me ponga manos a la obra y esté os aviso.
      Un beso.

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