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martes, 18 de septiembre de 2012

MOMENTOS

Esta mañana me ha embargado la emoción y he sucumbido al llanto. Entré en la que será la habitación de mi pequeña. No la he preparado totalmente, sólo a medias. No la he decorado del todo, sólo he hecho algunos cambios. Cuando esperaba el nacimiento de mi hijo fue exactamente igual. Mientras no llegó no completé la decoración y preparación de su dormitorio. Una señal, una muestra más de que, aunque ni siquiera ha sido premeditado sino que he actuado así de forma inconsciente, en ambos casos mis sentimientos, mi actitud y mi predisposición han sido los mismos. La primera vez esperaba un hijo biológico. Esta vez espero una hija adoptiva. Decididamente, esos términos no tienen ninguna repercusión en la manera de asumir y de llegar a la maternidad, salvo los factores externos que todos conocemos. Pero lo realmente importante, lo que se siente, no difiere en absoluto en uno y otro caso. Esta mañana, como decía, abrí el armario de mi nena porque aún guardo allí algunas cosas mías, entre ellas varios bolsos -uno de los cuales fui a buscar-. Entonces, vi colgando de las perchas la ropita que le compré la pasada primavera cuando, según nos dijeron, el viaje era "inminente". Estuve pensando que ya no toda le serviría. Se le habrá quedado pequeña, supongo, de aquí al próximo verano. ¡Cuánto habrá cambiado en todo este tiempo! A estas alturas, con un año cumplido, aquella bebita de casi seis meses cuya única foto guardo en mi cartera, está en la habitación de su hermano, tengo en una mesita de mi despacho, quizás haya comenzado a dar sus primeros pasos, tendrá sus primeros dientecitos, le habrá crecido el pelo, tal vez balbucee algunas palabras... Cogí entre mis manos una camiseta coral con unas aplicaciones de purpurina y un pequeño lazo. Es finita pero de manga larga -ideal para el tiempo que entra- y de una talla un poco mayor. Aún podría ponérsela. La imaginé con ella. Se me erizó el vello y brotaron las lágrimas. Lágrimas que dieron paso a un llanto desconsolado. Durante algunos minutos no pude reaccionar. Luego me repuse. ¿Qué otro remedio me queda? La obligación me esperaba. Al llegar a mi despacho he decidido hacerme una autofoto (de ahí el mal enfoque) con el retrato de mi niña y, aunque no he salido muy favorecida -eso es lo de menos-, con ella he querido guardar para la posteridad este recuerdo, escribir sobre ello, compartirlo con vosotros, desahogarme y expresar lo que siento.
Es posible que, como me ha ocurrido a mí muchas veces, haya alguien que se sienta identificado, arropado con estas vivencias que cuento. Ojalá. A mí, sin duda, me ha servido de terapia. Ya estoy mucho mejor, sonriente, esperanzada, sabiendo que este es un camino tortuoso pero obligado. Ella, quizás, algún día leerá estas líneas y, si las tiene, se despejarán sus dudas y conocerá aún más y mejor, de primera mano y escrito en el momento de lo que se asemeja a una larga gestación, lo que la añoró su mamá. Ha pasado un día más desde la asignación pero falta uno menos para que la conexión espiritual llegue también al plano físico.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

ACLARACION IMPORTANTE

Pocos minutos después de publicar la anterior entrada he podido saber que la fecha en que, según la ECAI Balbalika, se producirá la reapertura de la Corte en Addis Abeba será el día 11 de octubre. (Muchas gracias, Fina). No voy a borrar lo que he escrito porque quedan de manifiesto mis dudas y mis sentimientos de ese momento y ya esas líneas forman parte de ese pequeño Universo que es este blog. Sin embargo, quería dejar constancia de la aclaración que se me ha hecho para no dar lugar a equívocos ni a falsas esperanzas en las personas que lean estas páginas. Me recoloco. Retomo la dieta y me centro en otras cuestiones (laborales, familiares, personales, etc.) mientras llega el momento. Once de octubre. Puede ser un buen mes, ¿por qué no? Mi hijo vino al mundo -y, por tanto, celebrará su quinto cumpleaños, el día 5 de ese mismo mes. El nació en octubre y en esas fechas renacerá nuevamente la esperanza para mí y para muchas otras personas. Antes de concluir por hoy, quiero pedir disculpas por si con mi anterior comentario he podido confundir a alguien. Lo siento.

UN RESPINGO EN EL CORAZON

Eso es lo que he sentido esta tarde-noche, un respingo en el corazón... A ver, ya sabéis que no he dejado de pensar cada día en mi pequeña, de ansiar el momento en que -de una vez por todas- suene el teléfono y me den la taquicárdica noticia de que ya hay fechas de juicios, que sigo impaciente y que mi ansiedad endógena -aunque no es evidente ni siquiera para mí misma en estos momentos- se manifiesta con unos incontrolables deseos de comer pero estas últimas semanas he estado bastante más tranquila que durante los meses anteriores, quizás por el considerable volumen de trabajo que estoy teniendo (sorprendente, teniendo en cuenta el escaso tiempo que lleva mi despacho abierto al público y los tiempos que corren). Sin embargo, hoy he sentido cómo el pulso se me aceleraba y el corazón me latía más deprisa tras leer el comentario de Samiauai en este blog -anterior entrada-, en facebook, e incluso de una mamá asturiana, que volvió recientemente de Etiopía con su pequeño,en un foro. Hablaban de que la ECAI Balbalika había anunciado la apertura de la Corte para el día once. Sólo que, como no han especificado en ningún caso el mes, me surge una duda. ¿Se están refiriendo al día once del presente mes de septiembre o al próximo once de octubre? Quisiera pensar que ya está abierta. Sería lo deseable. Pero el once de septiembre, si mi información es correcta, era festivo en Etiopía (celebración del año nuevo). Entonces, ¿habrán querido decir que se abrirá el once de octubre? Y, si es así, ¿se ha sabido con tanta antelación? Muchas preguntas para las que, de momento, no tengo respuesta. Se dispara la ansiedad de nuevo, más si cabe. Han caído tres barritas de cereales. A este paso la marca me contrata para la próxima promoción de su producto o tengo que acudir a un centro para desintoxicarme de la adicción a las susodichas barritas en sus múltiples variantes... Lo que sí es seguro es que tendré que someterme urgentemente a una estricta dieta porque los efectos del descontrol alimenticio se van notando. Y, por si fuera poco, si mi trabajo ya me obliga, habitualmente, a estar pendiente del teléfono casi todo el día, ahora volveré a convertirme en una mujer pegada a un móvil.

lunes, 10 de septiembre de 2012

SEPTIEMBRE, AÑO NUEVO ETIOPE

Septiembre suele ser considerado, tradicionalmente y por muchos, época de cambios. Seguramente, propiciado por hechos tales como el comienzo del curso escolar, el final del verano y de las vacaciones de la mayoría, etc. Yo no hablaría de "vuelta a la rutina o a la normalidad", en absoluto. Creo que, si nos lo proponemos, todos tenemos la capacidad de evitar que las jornadas sean monótonas y que los días pueden ser normales o no según se miren. El enfoque que les demos y nuestra predisposición juega un papel fundamental. Si bien, por supuesto, intervienen muchos otros factores. En Septiembre también se celebra el año nuevo etíope. Según tengo entendido, suele ser el día 11 de septiembre (el 12 los años bisiestos). Así que la próximas semana están de fiesta en la tierra de nuestros hijos. Cuando cerró la Corte por vacaciones, el 15 de Agosto, nos dijeron que no se había anunciado fecha de reapertura pero que, basándose en la experiencia de otros años, podría ser a primeros de octubre. Entiendo perfectamente que no se nos quieran dar falsas esperanzas. Es mejor "tirar por largo" y si abren antes tanto mejor, que aventurarse a suponer una fecha más cercana, que luego no se cumpla y dar pie a quejas y a malentendidos y malestares. Lo comprendo y me hago cargo. Pero como "de ilusiones también se vive", saco mis propias conclusiones. Si llegado el próximo fin de semana se cumple un mes del cierre de la Corte y, además, para esa fecha ya pasaron las fiestas de año nuevo en Etiopía, igual la jueza vuelve al trabajo el lunes 17. Aunque también puede darse el caso de que a la buena mujer le deban algunos días libres y prolongue un poco más sus vacaciones De todas maneras, todo esto sólo son suposiciones, hipótesis, una reflexión subjetiva que se basa en el deseo de que la maquinaria vuelva a funcionar lo antes posible y lleguen las buenas noticias que tanto ansiamos. Hoy se cumplen seis meses y dieciocho días desde la asignación de mi pequeña. Tengo derecho a soñar..