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jueves, 12 de julio de 2012

SABOR AGRIDULCE

Mi hijo, a sus cuatro años de edad, no pierde baza. Se entera de todo. Cuando los mayores hablamos, aunque lo hagamos bajito, se queda serio, callado -él, que es un revoltoso sin remedio- y, más tarde, incluso días después, se refiere a la conversación que mantuvimos y de la que pensamos que no había cogido nada por el volumen que utilizamos, porque andaba distraído, porque usamos palabras un tanto rebuscadas para despistar.
Ayer me sorprendió nuevamente.
Yo estaba sentada en la cocina, en la sobremesa, intercambiando mensajes con mi amiga F., que está en estos momentos en Addis, y no paraba de interrumpirme. Le dije que esperase un poco, que hablaba con mi amiga. Y me preguntó: -"¿Ella ya tiene a su niño?". Me quedé de piedra. En su momento, cuando le asignaron al su hijo, sólo le enseñé su imagen en el móvil y le dije que era el niño de mi amiga, nada más. No le hablé de adopción ni nada por el estilo. En otras ocasiones le he mostrado fotos de hijos de familiares o amigos, la mayoría de ellos biológicos, y jamás me ha hecho una pregunta similar.
Le respondí que sí y, tras permanecer unos instantes pensativo, me dijo en un tono triste y apesadumbrado: -"¡Y nosotros no tenemos todavía a la hermanita!. Nunca va a venir..."
No sabía qué añadir porque no encuentro explicación lógica a tan largo retraso, sólo se me ocurrió añadir que sí, que vendría, que todos teníamos muchas ganas pero que teníamos que esperar un poquito más.
No volvió a preguntar. Se marchó. El tampoco sabe qué ocurre ni por qué, sólo que el tiempo pasa y "la hermanita", como él la llama, no está en casa con nosotros y que, a veces, su mamá está apenada. Estoy segura de que conoce el motivo, no me cabe duda, es demasiado avispado para que esa se le haya ido.
A veces, coge entre sus manos la foto enmarcada de la niña que tiene en su dormitorio y que me quitó del salón y él mismo puso sobre una estantería de su habitación ("para mirarla", me dijo cuando lo hizo) y exclama: -"¡Qué preciosísima es la hermana!".
¿Cómo le cuento que somos los más antigüos de la ECAI sin fechas?
Ni yo logro asimilarlo ni entenderlo.
Anteayer dieron fechas a la única pareja que quedaba sin ellas.
Una vez más, sentí alegría por los otros pero quise estar en su lugar y me embargó una tremenda desesperación y un desasosiego inmenso.
He llegado a un punto en el que, en relación con el proceso, dudo de todo lo que me dicen. Quizás no debería pero las circunstancias no me dan otra alternativa.
Nunca pensé que seríamos los primeros o que el período de espera fuese corto pero tampoco que se prolongase tanto y fuésemos los últimos de los últimos. Es como si tratase de alcanzar una quimera.
Ayer sentía un profundo dolor. Luego se convirtió en rabia.
Pensé llamar a la ECAI pero, por un lado, hace muy poco tiempo de la última vez y no me pareció procedente, por otro, desconfiaba de mí misma. Seguramente, de haberlo hecho, no habría podido controlarme y hubiese dicho cosas que, más sosegada, jamás habrían salido de mi boca. Reconozco que soy muy temperamental y sé que debo contar hasta diez -en este caso hasta un millón por lo menos- antes de hablar.
Así que resistí la tentación.
Hoy he pensado en utilizar mis armas, los medios a mi alcance, para investigar qué es lo que sucede realmente e intentar solucionarlo.
A lo mejor soy demasiado ilusa o tal vez más arriesgada de lo que debería, pero... ¿qué puedo perder?
Estoy confundida. Voy a esperar unos días para aclarar mis ideas en ese sentido. Debo templar los ánimos previamente. Aunque me pregunto si eso será posible sabiendo que mi pequeña está en un lejano orfanato prácticamente desde que vino al mundo, lleva casi cinco meses asignada y, si el proceso no se acelera, cumplirá su primer año sin que hayan podido abrazarla su mamá ni su papá ni colmarla de besos y mimos su hermanito.


12 comentarios:

  1. Mucho ánimo Estefania,aunque en ocasiones sea difícil no dejes de reflexionar antes de actuar. Las cosas siempre tienen un por qué. Bicos.

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    1. Gracias, Lidia, una vez más.
      Ya estoy más tranquila y sé que tengo que ser paciente y que todo llegará a buen fin, sólo que nos ha tocado esperar un poquito más.
      Besos.

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  2. Ay, Estefanía, tu hijo es muy listo y aunque no pueda comprender como un adulto la espera, él también sufre esperando a su manera. Desde luego, los niños no dejan de sorprendernos. Mucha fuerza, mucha energía y, una vez tranquila, llama a la Ecai a ver qué te dicen. Nadie dijo que adoptar fuese fácil, pero a vosotros os va siendo hora de marchar ya a por vuestra hija, por dios!!! Un fuerte abrazo!

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    1. Sí que es inteligente el niño. Menos mal, que así compensa las travesuras que hace a lo largo del día, que si no... ¡uf!
      Gracias por los ánimos, Vero.
      Voy a esperar un poquito más. No puedo dejar que la desesperación se "apodere" de mí.
      Besitos.

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  3. Cómo te entiendo Estefanía, de nuestro primer proceso estuvimos asignados 7 meses hasta que pudimos viajar a recoger a Nuno (luego, el peque lo compensó todo claro, y con creces) y aún sabiendo esto, este segundo proceso en este último ´"empujón" se me hizo (se me está haciendo) cuesta arriba (y sé que se me pasará al coger a la peque en brazos) ... qué decirte? ... mucha fuerza y mucho ánimo y muchos mimos al hermanito, que también lo pasa mal a su manera ...
    Bicos.

    Paloma

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    1. Gracias, Paloma. Saber que no soy la única a la que se ha retrasado tanto el momento, consuela.
      Debe ser maravilloso ese momento en que todo lo sufrido queda atrás y tienes a tu niño-a contigo, ¿verdad?
      Espero que esta vez no tengáis que esperar tanto.
      Muchos besos.

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  4. Siento mucho que no tengais ya fecha, hay cosas que no se entienden ni nos explicamos. Por otro lado te animo a que investigues por tu cuenta ¿no puedes preguntar a tu amiga que se informe desde allí? Sería un respiro saber exactamente qué es lo que está pasando con vuestra fecha.

    Ánimos y fuerza, que ya es la recta final.
    Un beso,
    María J.

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    1. María J., la niña aún no está en la Casa Verde. Siguen en el orfanato. Eso sí lo sé porque conozco a varias personas que están actualmente allí, en Addis, y mi amiga también estuvo varias veces antes de poder llevarse a su hijo. Ya está con ella.
      La recta final. Eso suena bien. Es la más dura, pero... pasará.
      Un beso y un millón de gracias.

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  5. Es que las rectas finales son las más duras, se hacen eternas, pero mira Estefanía, no eres la única a la que han tardado tanto. Y como te dice Paloma, cuando tengas a tu hija en tus brazos ni te acordarás de todo esto. Mil besos.

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    1. Tienes razón, Gracia. Cuando llegue ese ansiado momento, olvidaré todos estos malos ratos, la larga espera... Mientras tanto, se hace muy duro.
      Gracias por tu apoyo.
      Besos.

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  6. Hola
    Me llamo Carla y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy interesantes sobre el proceso de adopción. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.
    Si estás de acuerdo házmelo saber.
    PD: mi email es: mendezcarla90@gmail.com
    Carla.

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  7. Gracias, Carla.
    Ningún problema para que incluyas mi blog en tu directorio.
    De cualquier modo, te lo haré saber a tu dirección de correo electrónico.
    Un abrazo.

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