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miércoles, 18 de abril de 2012

ILUSIONES COMPARTIDAS

Ayer no pude por menos que emocionarme con la felicidad de T. (por aquello de la Ley de Protección de Datos -quizás por deformación profesional- omito su nombre, dado que no le he pedido permiso para hablar sobre ella ni escribir su nombre real).

T. es una chica que vive en otra localidad de la provincia de Cádiz. Nos conocimos en un foro, ¿o fue en una página de facebook?, no lo recuerdo pero eso es lo de menos. El caso es que, a través de esas webs que conectan a personas con los mismos intereses, supe de T. y ella de mí y empezamos a escribirnos puesto que ambas navegamos en el mismo barco, camino de nuestras pequeñajas etíopes...

En este corto período de tiempo hemos cruzado muchos mensajes. Mi asignación se produjo aproxidamente un mes después de la suya. En principio, la noté un poco impaciente, aunque aún no habían transcurrido ni tres meses desde que supo que una niña preciosa, con unos enormes y expresivos ojos, esperaba el abrazo de su mamá.

Ayer tarde vi en mi móvil que tenía mensajes nuevos en mi correo y,  minutos antes de salir de casa para cumplir con mis obligaciones, supe que, mientras me escribía, había recibido la ansiada llamada de la ECAI anunciándole las fechas de juicio, esas que esperaba con tantas ansias y que hacía que los días le parecieran eternos. ¡Qué coincidencia! Es asombroso. Estar escribiendo un correo, hablando de las ganas de abrazar a tu hija y que te llamen para decirte que, con toda probabilidad, dentro de pocas semanas, estés volando camino a Etiopía para reunirte con ella... No sé ni cómo pudo concluir aquellas líneas y contarme, antes de dar a "enviar", la buena nueva.

Aún no habíamos tenido ocasión de encontrarnos en persona, a pesar de vivir relativamente cerca, ni habíamos hablado por teléfono. Pensé llamarla aquella misma noche o bien en los días siguientes pero no pude esperar. Nada más subir al coche, conecté el manos libres y marqué su número en mi móvil. ¡Qué ilusión oír su voz tan nerviosa y emocionada! Tuve que reprimir las ganas de echarme a llorar mientras hablábamos. Sí, soy una "llorica", lo reconozco. No lo puedo evitar. Pero, ¡no era para menos!

Tres días antes había estado hablando con uno de los miembros de la ECAI y me había dicho que quizás durante esta semana hubiese alguna novedad con respecto a las fechas pero, a pesar de nuestras asiduas comunicaciones, evité comentárselo, no fuese que se creara falsas esperanzas. No me pareció procedente, aunque tuve el presentimiento de que su momento estaba al llegar.

Si nos llamasen durante los próximos días, teniendo en cuenta el tiempo que se prolonga la estancia en Etiopía, es muy posible que coincidiésemos allí. Sería paradójico que, viviendo tan cerca, no nos hubiésemos visto antes y nos conociésemos en Etiopía pero también algo muy bonito y digno de recordar y de celebrar. ¿Tendremos fiestuqui en tierras africanas? El 18 de mayo es mi cumpleaños... Quién sabe si este año no lo celebraré en España. Cierto es que me faltarían familiares (especialmente mi hijo) y amigos a mi lado pero también es verdad que sería una ocasión muy especial, que los demás han tenido y tendrán muchas oportunidades de verme soplar las velas, y que disfrutaría enormemente viviendo esos momentos de una manera inolvidable con mi bebita y con esos nuevos e importantes personajes que ya forman parte de mi vida, esos amigos -unos a los que ya pongo cara y otros a los que aún no- que he hallado en este camino que, como dijo Machado, vamos haciendo al andar.

Una de esas personas importantes, que aparece en muchas páginas de esta apasionante historia es mi amiga T. Permíteme que ya te considere mi amiga y déjame que comparta contigo esta enorme ilusión.

5 comentarios:

  1. Cuánta emoción se deja entrever en estas palabras! Y qué recarga de pilas para los que aún soñamos el momento y lo tenemos tan lejos!!

    Por cierto, también nací el 18 de mayo... este año (cumplo 30) estaré escuchando a Bruce Springsteen en BCN, pero dentro de unos años (pocos, por Dios!) me encantaría estar celebrándolo lejos, muy lejos, jeje. A ver si tenéis suerte y llega prontito!

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario.
      Anda, pues una amiga mía, cántabra ella, también nació el día 18 de mayo, jejeje...
      Yo cumplo unos cuantos más que tú, pero a ver si lo celebro en Addis...

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  2. Es curioso el destino, dos chiclaneras en Etiopia para recoger a sus respectivas hijas no es muy habitual, no.
    Siempre se dice que las alegrías compartidas son doble alegría, pues eso, disfrutad de vuestras alegrías porque será algo extraordinario y único.

    Un beso,
    María J.

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  3. María J., mi amiga T. no es chiclanera, es de otro pueblo de la provincia de Cádiz. Pero, de cualquier manera, también sería estupendo y una gran coincidencia, dos gaditanas en Addis, jejeje.
    Yo sigo sin tener fechas pero espero que me las den muy prontito...

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  4. Pero que entrada mássssssssss bonitaaaaaaaa!!!!!!!! Cuanto sentimiento en tus palabras!!!!
    Muacksssss!!!!

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