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jueves, 15 de diciembre de 2011

COSAS DE NIÑOS

Hay tanto que contar que no doy abasto pero... poco a poco.

Hoy voy a comentar algo que me ha llamado mucho la atención porque, sinceramente, no esperaba algo así. Y me ha hecho gracia aunque, seguramente, el mío no es el primer pequeño al que se le ocurren cosas como las que anda repitiendo últimamente mi hijo, sobre todo en una situación similar.

Como habréis podido ver en mi perfil, tengo un hijo biológico de cuatro años. Él no ha tenido cerca a mujeres embarazadas. Puede que las haya visto en la calle, en el colegio (las mamás varios de sus compañeros han tenido bebés recientemente) pero no debe haberse fijado en los cambios de sus cuerpos. A esas edades, supongo que ciertos detalles les pasan totalmente desapercibidos. O puede que él no les ha prestado atención. O que no haya querido verlo. No lo sé.

Por otro lado, la menor de mis sobrinas nació sólo siete meses después que él, por lo que es imposible que recuerde a su mamá embarazada...

Sin embargo, desde siempre ha oído hablar de adopción, de viajar, de ir a buscar a su hermanito o hermanita, puesto que empezamos con las sesiones informativas cuando sólo tenía seis meses.

Sabe perfectamente que él o ella vendrá de Etiopía. Desde que comenzó a hablar, a muy corta edad, lo repetía sin dificultad alguna.

Y ahora viene lo bueno... Ayer, cuando lo llevaba al cole, me dejó asombrada cuando me preguntó: "Mamá, ¿dónde nací yo?". Intenté adaptar mi explicación a sus años, a su conocimiento, lo mejor posible. Le dije que primero estuvo en mi barriguita porque era demasiado pequeño, más chiquito que un bebé aún, para estar fuera y que, más tarde, cuando creció un poco y se hizo un bebé, fui al hospital y allí ayudaron a que saliera.

Mis argumentos no le convencieron ni le agradaron en absoluto.
El niño tiene mucho carácter y hasta se enfadó. Dijo que él no había estado nunca en la barriguita de mamá y que tampoco había nacido en un hospital.

Finalmente, dejó el tema. Y no le di mayor importancia porque pensé que enseguida se olvidaría.

Hoy, estando en casa y ante mi sorpresa, volvió a plantearme la pregunta. Le respondí lo mismo porque pensé que, si bien no le había gustado mucho el día anterior, sería mejor decirle la verdad, mantener mis razonamientos y así evitar engaños o evasiones que le desorientasen.

Y vuelta a lo mismo. Tiene una memoria prodigiosa y es tenaz hasta la saciedad. Mantuvo su idea. Según él, jamás ha estado en mi barriguita y no ha nacido en el hospital. Es más, esta vez concluyó con una nueva pregunta, quiere saber dónde nació, adónde fui por él.

Yo he hecho esfuerzos titánicos por explicarle cómo y dónde nació él, cómo y dónde nació o nacerá su hermanito o hermanita y, de manera sencilla, hacerle saber -que no entender, porque creo que con cuatro años no es posible- que saldrá de la barriguita de otra mujer y que iremos por él o ella.

No hay modo, así no son las cosas para él.
Es paradójico pero... mi hijo biológico no quiere serlo, desea que lo haya traido de otro lugar.

Ya tendrá tiempo de saber. Dejémosle estar. Son "cosas de niños".

4 comentarios:

  1. No dejan de sorprendernos... si es que habrá escuchado tantas veces la historia de como vendrá su hermanit@ que el quiere igual!!

    A ver si en la próxima charla se convence! Besos!

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  2. Si le conocieras, Sandra... ¡cualquiera lo convence! Tan travieso, con tanta memoria, tan tenaz, que con este he hecho ya un master, hija mía...
    Yo he intentado, desde siempre, porque empezamos cuando era un bebé, que sepa que su hermanito-a vendrá de fuera, que será negro-a, que a lo mejor no es un bebé... todo lo asume perfectamente menos su origen, jajaja. Es un caso.
    Besitos.

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  3. Estefanía,hoy he conocido tu blog y me he hecho seguidora.
    La pregunta de tu hijo es fruto de una reflexión" a su manera",algo se está removiendo en su interior,los niños no preguntan porque sí siempre hay un por qué,y comparto lo que dice Sandra eso de ir a buscarlo le parece lo mas normal y el quiere ser normal.Un beso

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  4. Muchas gracias, Marina. También yo he estado mirando tu blog (para saber un poquito sobre tu proceso y tal) y me he hecho seguidora de "el tarro de la paciencia". Bien dices... ¡vaya título acertado!
    Con respecto a lo de mi híjo, sí, estáis en lo cierto, él, seguramente, querrá ser normal y para él la adopción, entendida a su manera, es lo normal, no el nacimiento tal cual.
    Recuerdos a tu bella ciudad y un abrazo de ánimo y esperanza para ti.

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